lunes 7 septiembre 2026 - 11:57
Ordenáis el bien y os olvidáis de vosotros mismos? La crítica coránica a los sabios de los Hijos de Israel

Hawzah, el Sagrado Corán critica en la aleya 44 de la Sura Al-Baqara a los sabios de entre los Hijos de Israel que exhortaban a otros al bien, pero ellos mismos se olvidaban de practicarlo, a pesar de leer el Libro. Esta crítica establece un principio ético universal: el valor de un líder o predicador radica en la coherencia entre su conducta y sus palabras.

según la agencia de noticias Hawzeh, los versículos siguientes, se refieren a los hijos de Israel. En esta aleya Dios dice a los sabios de entre los hijos de Israel, criticándolos por sus conductas y acciones impropias, de ahí surge la interrogante: ¿Por qué vosotros solo habláis y encaminan a la gente; pero nadie de vosotros no practican absolutamente nada de lo que predican?

أَتَأْمُرُونَ النَّاسَ بِالْبِرِّ وَتَنْسَوْنَ أَنْفُسَكُمْ وَأَنْتُمْ تَتْلُونَ الْكِتَابَ ۚ أَفَلَا تَعْقِلُونَ

Aunque la mencionada aleya habla de los hijos de Israel y sus sabios; sin embargo esta crítica abarca a todos los sabios conductores de todas las religiones, es que su significado es amplio y alude a todos aquellos que se comporten igual, ya sea sabios o los demás grupos, de todos modos Dios reprocha a quienes se olviden de sí mismos.

Los sabios que invitan a la gente a hacer el bien; pero ellos mismos no practican, están privados de la  vía recta y correcta. Según las tradiciones relatadas de Ahlul Bait (P), “Aquel que ordena el bien pero no practica, es como quien se mata a sí mismo”.

Se ha mencionado en el libro “Tafsir Ul Aiiashi, t.1 p.43, “dice un narrador, le pregunté al Imam Sadiq (as):´¿Qué significa tiene la aleya:”¿Ordenáis a la gente hacer el bien y os olvidáis a vosotros mismos?” Entonces puso su mano en su garganta y dijo: esto es como una persona que se degüella a sí misma.

Notas aclaratorias

Antes de la aparición del islam y la llegada de Profeta Muhammad (BPUH), e incluso antes de su Misión, invitaban a la gente hacia él y daban albricias por la llegada del Profeta del fin del tiempo. Sin embargo, cuando el Profeta (BPUH) llegó, ellos mismos se abstuvieron de aceptarlo, y negaban lo que se difundía de él.

En ese sentido, esta aleya reprocha, diciendo: “¿Por qué olvidáis a sí mismos mientras que ordenáis a la gente a tener piedad? ¿Por qué invitaron al Profeta del fin del tiempo, (cuyos atributos figuran en la tora); pero os creéis en él, a pesar de que leéis el libro,(vuestro libro celestial)”.

Es decir, los líderes de un programa bien fundado deben invitar a la gente a través de sus actos y comportamientos no por sus palabras. Afirmamos nuestro dicho con una narración conocida del Imam Sadiq (as):” invitad a la gente a los actos buenos con vuestras acciones, no con vuestra lengua.”

Por lo tanto, ver que el predicador no es solo un hablador; sino que es un practicante, aquí está donde el creyente tiene una profunda creencia en sus palabras, porque habla de corazón, se unió su lengua y su corazón, y es evidente que las palabras que salen del corazón, hacen efecto en el alma de la gente. Un líder sobre todo un líder religioso, un predicador, e incluso una persona simple cuando comprende a otro, debe actuar con su ejemplo para poder influir en los demás.

En una historia del amado Profeta se relata que: “Un día, en la época del Profeta, una madre se acercó a él con su hijo pequeño y le dijo: ¡Oh Profeta! ¡Me he aburrido mucho de este niño! Mi hijo ama mucho a los Dátiles y los come mucho y ahora no está bien y no me obedece, le ordeno que no coma muchos dátiles y no escucha. Como es usted Profeta de Dios y seguro que sus palabras tiene influencia en él, por favor aconseje a él para que desde hoy en adelante evite a comer dátiles. El Profeta le dijo: Muy bien, ve hoy y tráeme al niño mañana para aconsejarle.

La madre trajo a su hijo al día siguiente, el Profeta  habló amablemente con el niño y le aconsejó que escuchara a su madre y evitara comer mucho dátil. Para que recupere su salud así complacerá a él su madre. El niño aceptó las palabras del Profeta y le dijo: hasta ahora no me habían dicho por qué no debía comer, ahora recién ya sé que comer demasiadas son dañinas, y no lo haré.

Cuando se terminó la conversación, la madre agradeció al Profeta y le preguntó: Ahora que fue tan fácil, ¿Puede decirme por qué no le aconsejó ayer? ¿Cuál fue la diferencia entre ayer y hoy? El amado dijo: no hubo diferencia entre ayer y hoy, pero yo mismo comí dátiles ayer, y era conveniente prohibir un día a los demás, en que yo mismo no comiera dátiles. Una buena palabra cuando efectúa, que el propio predicador ha actuado en consecuencia.”

Por cierto que así es una señal del verdadero líder religioso. Por eso el Imam Ali dice: “¡Oh gente! Juro por Dios que no los invito a ninguna obediencia antes de ser yo mismo quien la haya cumplido, ni tampoco les impido ningún acto prohibido a menos que antes de que ustedes lo hagan, yo mismo me haya alejado de él.”

Relacionado:

Los sabios sin actos desde el punto de visto coránico:

  • Son semejantes al burro

Los sabios judíos temían perder su poder en caso de aceptar la misión del Profeta Muhammad (BPUH) y perder su credibilidad ante el pueblo judío. Por ello desviaron en la Tora las características del Profeta (BPUH), aunque conocían al Profeta, se abstuvieron de decírselo a la gente.

Po lo tanto, el Sagrado Corán recuerda a ellos en la sura 62:5, si hubiesen leído y actuado correctamente según su escritura, no habían actuado de esa manera; porque se mencionan en él las buenas nuevas de la llegada del Profeta del Islam (la paz sea con él). Y dice:

“Aquellos a quienes les fue encomendada la Torá y luego no actuaron conforme a ella, son semejantes al burro que va cargado de libros. ¡Qué mal ejemplo el de un pueblo que desmiente las señales de Dios!  Y Dios no guía a la gente opresora.” 62:5

En verdad este burro no siente nada más que pesadez por el libro, y no le importa si tiene piedras y palos en el dorso, o libros que contienen los secretos más exactos de la creación y los planes de vida más útiles.

  • Son semejantes al perro

Con respecto a Balam Baura, el científico pecador, leemos en el versículo 176 de Sura 7:

“Él se inclinó a lo terrenal y siguió a las pasiones. Su ejemplo es como el del perro que si le atacas jadea y si no le haces caso jadea”.

Balaam fue un erudito en el período del profeta Moisés (P) que, basado en algunos hadices, conocía el Nombre más grande de Dios y cuyas oraciones fueron contestadas por Dios, pero fue seducido y desorientado por Satanás. Él también como otros sabios judíos abusaba de su ciencia y desvió a la gente en la época del Profeta Moisés, Dios lo maldijo a él en el Corán.

Otras narraciones respecto al tema

1-Del Imam Kazim (AS): “¡Oh HISHAM! El creyente habla poco y actúa mucho, en cambio el hipócrita habla mucho; pero practica poco” De Tuhaful Uqul” p.293

2-Del Profeta (BPUH): “¡Oh Ibn Masud! No seas de aquellos que son exigentes con la gente mientras son flexibles consigo mismos. Dios Altísimo expresa: ¿Por qué decís lo que no hacéis? “ de Makarimul Ajlaq” p.538

3-Y también hay otras recomendaciones del Profeta a Ibn Masud:

“¡Oh Ibn Masud! No seas de aquellos que encaminan a la gente hacia el bien y les exhortan el mismo, en tanto que ellos son descuidados. Dios Altísimo expresa: ¿Ordenáis a la gente hacer el bien y os olvidáis de vosotros mismos, a pesar de leéis el libro? ¿Acaso no razonáis? La misma, p.537”.

4-del Profeta también: “¡Oh Ali! No hay bien en la palabra si no va acompañada de la práctica”. La misma, p.517

 

Fuentes consultadas:

El noble Corán,  suras, 2:44, 62:5, 7:176

La interpretación Ejemplar Nasser Makem Shirazi; t, 1, sura 2:44

Al Hayat (la vida), Autor, Muhammad Reda Hakimi, t, 2 p.169&172

 por: Davoud Raisian

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